Ya sea ayudando a clientes del sector de la energía eólica o recorriendo senderos de montaña, para Ainoha Barreñada el verdadero cambio se construye paso a paso. Tras casi dos décadas en Quest Global, Ainoha nos cuenta cómo la ingeniería y una profunda admiración por la naturaleza han moldeado su perspectiva sobre el trabajo y la vida.

¿Qué te atrajo del sector de la energía eólica?

Después de muchos años trabajando en el sector de la automoción, buscaba un nuevo reto y lo encontré en las energías renovables. Este sector estaba muy alineado con mis valores personales y me entusiasmaba la oportunidad de contribuir a la transición energética.

Lo que hace que este trabajo sea especialmente gratificante es ver cómo la ingeniería puede generar un impacto real en el mundo. Cada proyecto implica resolver desafíos complejos y colaborar con personas talentosas para ayudar a impulsar un futuro más sostenible.

Fuera del trabajo, te apasiona el trail running. ¿Cómo ha influido eso en tu forma de pensar?

Las montañas te enseñan a tener paciencia. Cuando corres por un sendero, no puedes concentrarte en toda la montaña al mismo tiempo. Te centras en el siguiente paso. Luego en el siguiente. Y, finalmente, llegas a lugares que parecían estar muy lejos cuando comenzaste.

He descubierto que el trabajo suele ser igual. Cuando los desafíos parecen abrumadores, enfocarse en lo que puedes hacer en este momento y seguir avanzando ayuda.

¿Pasar tiempo en la naturaleza cambia tu forma de pensar sobre la sostenibilidad?

Absolutamente. Cuando estás en la naturaleza, te das cuenta rápidamente de que solo eres un visitante. Estos lugares existían mucho antes que nosotros y seguirán existiendo mucho después de que nos hayamos ido.

Es por eso por lo que me he vuelto más consciente de las decisiones cotidianas, ya sea reutilizando objetos, evitando desperdicios innecesarios o simplemente consumiendo de una manera más responsable. Pueden parecer acciones pequeñas, pero la sostenibilidad suele construirse a través de pequeñas decisiones repetidas de forma constante a lo largo del tiempo.

Por último, ¿qué significa para ti “dejar un impacto positivo”?

Para mí, se trata de la huella que dejamos. Un futuro sostenible no se construye a través de una única acción.

El impacto que causamos viene de las decisiones que tomamos cada día: cómo apoyamos a los demás, cómo resolvemos problemas y cómo cuidamos del mundo que nos rodea. Individualmente, esas acciones pueden parecer pequeñas. Juntas, pueden marcar una gran diferencia.